Un correoso y sufridor Cádiz luchó contra los elementos para sumar y mantenerse fuera del descenso

Vital era el adjetivo que definía de forma más precisa la “batalla” en Balaídos de esta noche. Punto de inflexión la descripción más adecuada al crucial momento de la temporada que iban a vivir celtiñas y cadistas.

Saltaban al césped los de Sergio González con un once batallador:    Gil / Iza – Fali – Chust – Javi Hernández / Alejo – Alcaraz – Álex – Sobrino / Chris-Roger.

El balón echaba a rodar en Vigo con mucha intensidad y alto voltaje en los balones divididos. Debido a ello, ya en el minuto 12, Iza Carcelén recibía la primera amarilla cuando cortaba un contragolpe de Bamba. Esta acción inició la que sería, posteriormente, la tónica predominante del encuentro, el doble rasero para locales y visitantes. Estos últimos muy perseguidos y castigados.

No obstante, ésto no amedrentó al “submarino amarillo”. Los visitantes golpeaban primero. Chris Ramos se colaba al remate entre los defensas rivales y cabeceaba como marcan los cánones un milimétrico centro de Iván Alejo desde la derecha. El gaditano se convirtió en “brujo” durante el minuto 20 en Vigo para dar veracidad al refrán gallego: “eu non creo nas meigas mas habelas, hainas”.

Foto: Diario As.

Muy pronto se ponía el partido de cara para los amarillos, aunque pronto el conjunto arbitral y la sala VOR se encargarían de transformarlo en cruz. Antes había comenzado un nuevo festival en el templo celtiña, David Gil Festival. El guardameta voló en el 20′ para desbaratar el chutazo de Mingueza y comenzar a labrar su merecido MVP en la noche de hoy.

Pero volvamos a la cruz. Minuto 33 y jugada con innumerables adjetivos con los que definirla. Todos ellos descalificativos hacia los jueces del encuentro y que , por supuesto, recuerda a muchos de los políticos de nuestro país. La expulsión de Chust por falta a Aspas fue el hecho material de la premeditación y alevosía existente.

El desconcierto visitante fue tremendo en los minutos finales de la primera mitad. Sergio dio entrada a Momo por Roger para evitar la sangría. Gil seguía con su festival de paradas.

Foto: Relevo.

Se llegaba al descanso con varios jugadores y el técnico cadista pidiendo explicaciones a Gil Manzano.

En la segunda mitad, el Celta se volcó sobre el rival debido a su superioridad numérica. Tanto fue el cántaro a la fuente que en el minuto 57 llegaría el empate. J. Larsen remachaba a la red un centro de Manu Sánchez que se paseaba por delante de varios jugadores de amarillo que nada pudieron hacer. Apretaban los celtiñas pero se encontraron con David “el muro” Gil. Intervenciones soberbias en el 72, 87 y 93′ que mantienen al Cádiz fuera del descenso con este resultado de empate a uno.

Dos rivales directos, dos partidos a domicilio, dos empates. Dos grandes resultados, visto lo sufrido de ambos, que deben convertirse en excelentes ganando en casa a Osasuna el próximo domingo 10 a las 18:30 horas.

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